Hay canciones que empiezan como un susurro entre dos personas y terminan convocando a generaciones arriba de un escenario. Eso le pasó a La Llorona y su Jardín de Dragones, el proyecto que Camila Plaate armó con José Félix Llomplat en plena pandemia y que hoy, convertido en banda completa, se prepara para tocar en el Norte Rock 2026.
Pero Plaate llega a esta entrevista después de pasar unos días en Buenos Aires, donde estuvo grabando una serie tras la repercusión que tuvo su participación en “Belén”, de Dolores Fonzi. De regreso en Tucumán, la cantante y actriz habló con LA GACETA por videollamada sobre el camino de la banda, lo que cambió y lo que se sostiene intacto, y sobre un sueño que financian show a show: llegar a México.
"Una cuestión de actitud" y una mezcla intergeneracional
"Cambiaron muchas cosas, una época también sobre todo, el contexto", arranca Plaate al repasar el recorrido del grupo. Lo que nació como dúo en 2021 se transformó en banda, después la sesión audiovisual en vivo “Sesiones sodeadas” de Wach y finalmente en el álbum “Glu Glu”.
Cada etapa trajo una nueva escucha de las canciones. Lo único que la artista reconoce intacto es la actitud. "Hay una cuestión de atención particular en relación a la búsqueda sonora, a la búsqueda del proyecto, de los músicos, de las músicas. Eso es lo que nos hace continuar", comentó.
Esa mezcla se nota también en quienes los escuchan. Plaate cuenta que en sus shows conviven adolescentes de 15 años con adultos de 60 o 70, algo que atribuye también a la propia composición de la banda, integrada por músicos de distintas generaciones. Actualmente, La Llorona está formada por Camila en voz; Félix en guitarra criolla; Juan Elsinger en teclados; "Negro" Burgo en batería; Julio D'Zavalia en bajo; y la nueva incorporación: Victoria García en guitarra eléctrica. "Nunca estamos pensando en apuntar a un público. No nos importa mucho, en el mejor de los sentidos, si les gusta o no les gusta lo que hacemos", asegura.
Sobre tocar en el festival de rock más importante del NOA en este momento del país, la cantante elige el lado luminoso: "Son necesarios estos espacios porque fortalecen la actividad del artista, la potencian, visibilizan". Recupera ahí una frase del "Flaco" Spinetta —"yo solo te estoy tirando una onda"— y la trae al presente: "La música es un motivo, es una razón por la cual ponerle onda a este contexto tan cruel, tan feo, lleno de gente cruel". Su deseo, dice, es que las canciones puedan generar "algo que pueda dar un poco de aliento y de deseo, de estimulación al corazón, al cotidiano".
Ensayos a la distancia y un sueño mexicano
La preparación para el show incluye la incorporación reciente y ensayos que Plaate siguió a la distancia mientras trabaja en Buenos Aires. "Tenemos mucha confianza entre nosotros. Eso me permite alejarme, hacer mis cosas y saber que todo va a estar bien", explica. En el repertorio adelantan que sonarán canciones nuevas junto a las ya conocidas, aunque prefieren guardar sorpresas: "Hay un par de cosas que no queremos decir".
El horizonte de la banda mira hacia México. Desde hace meses organizan "La Guagua Chingona" para juntar fondos y viajar en noviembre. La conexión nació de las lecturas de Roberto Bolaño y Juan Rulfo, y suma el interés que le despertaron bandas actuales del país, como Diles Que No Me Maten y Perritos Genéricos. También hay algo que les llama de su cultura social y política. "México está tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos", reflexiona Plaate. A eso se agrega la leyenda que le da nombre a su banda: "La Llorona también es una historia que sucede allá. Nos sentimos allegados a encontrarnos con esa geografía, como un círculo que se completa", dice.
El plan no se agota en un show. "La idea es girar por algunas ciudades. Después sería un sueño ir bajando de México por otros lugares, Bolivia también es un lugar al que queremos llegar", adelanta la cantante, que suma a esos planes una meta más cercana: "Ahora, en este tiempo, tocar por todo Tucumán, poder recorrer todo Tucumán." El objetivo de fondo, insiste, sigue siendo componer: ya están preparando un nuevo álbum.
"También soy madre, hermana, amiga"
Fuera de la banda, Plaate reparte su tiempo entre la música, la actuación y otros proyectos artísticos. "No solo soy cantante y actriz, sino que también soy madre, hermana, amiga", cuenta sobre ese equilibrio que resuelve durmiendo poco y buscando huecos para leer, ensayar y participar de talleres. "Siempre es un intercambio con otros. Es mucho más divertido acompañada", agrega sobre el trabajo colectivo que sostiene sus distintas facetas.
La exposición que le trajo el reconocimiento de la película sobre Belén la tomó por sorpresa y la describe como agotadora: "De repente lo que es tuyo empieza a ser de todos". Con el tiempo aprendió a poner límites propios frente a esa visibilidad, sin que se convierta en lo central de su carrera.
La cita es el 12 de septiembre. "Vayan al Norte Rock, va a estar muy bueno", invita Plaate, y adelanta un show "a pleno, colmado de sentimientos poderosos, pogo y cerveza para compartir". "Al que le gusta el rock no se lo puede perder", agrega la cantante. "Aprovechemos esas oportunidades de la vida para festejar y para festejarse, como dice un amigo. Hay que festejarse", remata.